Higiene del sueño infantil - Las ventanas de sueño en bebés y niños

Conoce el tiempo máximo que un niño debe permanecer despierto durante el día con esta práctica guía del sueño

Olga Sesé
Olga Sesé Coach del sueño infantil

El concepto higiene del sueño infantil abarca las ventanas de sueño en bebés y niños, ya que el sueño infantil hace referencia al periodo, tanto diurno como nocturno, que necesitan los niños para descansar y recuperar energías. De hecho, un buen descanso es esencial para garantizarles un correcto desarrollo, tanto neurológico como físico.

Justamente para un óptimo desarrollo en los niños es que debes darle mayor importancia al tiempo máximo que debe permanecer despierto tu hijo. Por eso, te traemos una práctica tabla para que sepas con seguridad cuál es ese periodo a respetar. Sin embargo, recuerda que cada niño es distinto, pudiera ser un poco más o un poco menos, pero si hubiera un desajuste mayor acude a tu pediatra para que te oriente para una buena higiene del sueño infantil.

La importancia de la higiene del sueño infantil en los niños y bebés

Higiene del sueño infantil, ventanas del sueño

El sueño infantil debe ser el adecuado y de calidad, pues de él depende la regeneración y la reparación del organismo; es vital a la hora de controlar los niveles de energía y la temperatura corporal, entre otras muchas funciones más. Así, conocer cuántas horas deben dormir nuestros hijos y en qué momentos del día gracias a la higiene del sueño es fundamental si queremos que su crecimiento sea el adecuado.

El sueño infantil, ya sea diurno o nocturno, es esencial para que nuestros hijos puedan desarrollarse correctamente, tanto a nivel físico como mental. De este modo, es importante establecer unos horarios de descanso y unas rutinas que les permitan conciliar el sueño fácilmente. Como en todo, la rutina es la clave para lograr el adecuado descanso en los niños.

Como bien sabes el sueño es una necesidad del cuerpo, sin embargo, poco se dice de que a dormir bien se aprende. Si lo pudiéramos comparar sería como aprender a comer: el hambre es la necesidad, pero saber comer correctamente es a lo que nos enseñan desde muy pequeños, ya sea desde saber que es mejor comer verduras que golosinas, hasta comer con cubiertos.

En el sueño pasa lo mismo: a los niños debemos enseñarles a dormir correctamente desde el primer día que llegan a este mundo. ¿Suena complicado? Quizá, pero es como en toda actividad que necesita una rutina y entre más rápido la implementes, más rápido se irá adaptando el niño. Siguiendo con el ejemplo, será enseñarle a tomar su siesta o ir a la cama por la noche y para ello necesita un ambiente adecuado, una almohada, una cobijita, su cama, su pijama... una rutina completa.

¿En qué consisten las ventanas de sueño y por qué son tan importantes para los niños?

¿En qué consisten las ventanas de sueño?

Se entiende por ventana del sueño a aquel período en el que un niño puede permanecer despierto sin sentirse cansado. Con ellas, los papás y mamás podemos conocer, más o menos, cuándo ha llegado el momento de ofrecer a nuestros hijos este descanso tan merecido, el cual, dependiendo de la edad, se divide en una o varias siestas a lo largo del día antes del sueño nocturno.

Para calcular las ventanas del sueño, es importante recurrir a la tabla que te mostramos a continuación. Verás que se incluyen conceptos como la edad del niño, las horas diarias que debe dormir, las ventanas del sueño y las horas de descanso diurno y nocturno que necesita. Como hemos mencionado, puede variar un poco, pero si es demasiado, debes consultar a tu pediatra para lograr una buena higiene del sueño:

Las ventanas del sueño infantil

Para interpretar las ventanas del sueño es fundamental centrarnos en la edad del niño. Así, si nuestro hijo tiene 6 meses, su ventana de sueño es de 2 a 3 horas, es decir, cada 2 o 3 horas nuestro hijo tiene que dormir. Por otro lado, si nuestro bebé ya tiene 12-14 meses, su ventana de sueño se amplía hasta las 4 o 5 horas, lo que indica que ya tendrá menos necesidad de dormir durante el día.

Otro ejemplo sería: si nuestro bebé tiene 7 meses, la tabla nos indica que deberá hacer tres siestas a lo largo del día cada dos o tres horas. Para ofrecerle el descanso que necesita, deberemos organizarnos bien y estructurar un horario con el que le podemos garantizar estas horas de sueño. Así, si nuestro hijo se levanta a las 7 de la mañana, cerca de las 10 volverá a tener sueño. Y, así, durante todo el día: cada dos o tres horas desde el momento en el que se despierte, nuestro hijo necesitará dormir otra siesta.

Cómo adaptar los horarios de las ventanas de sueño a las necesidades del bebé

Cómo adaptar las ventanas de sueño para tu bebé

Otros valores que podemos ver en la tabla y que son igual de importantes son el sueño diurno que nuestro hijo necesita, las horas de sueño nocturno y el total de horas de descanso que necesita cada día. Así, si nuestro bebé tiene 6 meses, este deberá dormir de 3 a 4 horas durante el día, de 10 a 12 horas por la noche y descansar un total de 14 horas. Para conseguir este descanso, será necesario que haga de 2 a 3 siestas al día, por lo que su ventana de sueño será de 1.5 a 2.5 horas.

Como podemos ver, a medida que nuestro bebé va creciendo y su sueño se va estructurando, las ventanas se amplían; esto significa que necesitará menos horas de sueño diurno y que será capaz de dormir en la noche por más horas seguidas. Sin embargo, es importante recalcar que la rutina debe permanecer en su horario diurno hasta que definitivamente las siestas desaparezcan.

Los datos que hemos visto en la tabla de las ventanas del sueño pueden variar un poquito de un niño a otro. Por ello, es fundamental adaptar estas horas de descanso a las necesidades de nuestro hijo y fijarnos muy bien en las señales que este nos transmite para saber cuándo necesita una siesta. Tallarse los ojitos, llorar desesperado o empezar a ponerse irritable son señales de que el niño quiere dormir.

Por otro lado, también es importante que nos fijemos en las horas de siesta de nuestro niño: a cuanto más largas sean estas siestas, menos hará a lo largo del día, es decir, si antes hacía 3 o 4 siestas de 30 minutos cada una, por ejemplo, llegará el momento que hará quizá 1 o 2 de una hora u hora y media. La duración siempre será en función del descanso que necesite tu hijo.

Recuerda que para una buena higiene del sueño infantil, las ventanas de sueño en bebés y niños nos muestran las pautas para lograr el éxito que deseamos.

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